Conocimientos, actitudes y prácticas de la infección por VPH en estudiantes de pregrado en la Universidad Mariana, Pasto 2016.

Abstract
El virus del papiloma humano (VPH) (CIE-10 B97.7) es la causa viral más frecuente de infección del tracto reproductivo y provoca una extensa gama de enfermedades en las mujeres y hombres, causando lesiones precancerosas tendentes a progresar a la carcinogénesis. Aunque la mayoría las infecciones por VPH no causa sintomatología, estas suelen ser de resolución espontanea. El VPH en citologías normales, se estimó que la prevalencia mundial es de 11,7%. En algunos países de bajos ingresos de Asia y África, el VPH tiene una prevalencia similar en las mujeres de todos los rangos de edad. El Virus del Papiloma Humano (VPH), son un grupo de virus de ADN de doble banda que pertenecen a la familia Papovaviridae, no poseen envoltura, y tienen un diámetro aproximado de 52-55 nm. Las partículas virales están compuestas por una cápside proteica, conformada en un 95% por la proteína L1 y en un 5% por la proteína L2, las cuales se ensamblan para formar capsómeras icosaédricas, las cuales son utilizadas para la fabricación de vacunas profilácticas. El genoma del VPH, lo conforman dos tipos de genes, aquellos que son codificados en las etapas tempranas de la infección, conocidos como genes E (Temprano) y aquellos que son codificados durante las etapas tardías del ciclo de replicación del mismo, conocidos como L (tardío). Los tipos de VPH 16 y 18 son los tipos más frecuentes en todo el mundo, con el VPH-16 el tipo más común en todas las regiones. HPV-18 y otros tipos oncogénicos, tales como los tipos 31, 39, 51, 52, 56, 58, y 59, tuvieron una prevalencia similar y estaban entre los tipos de VPH más comunes después VPH-16. Entre los principales factores de riesgo asociados a la infección por VPH se encuentran; el Inicio de una vida sexual a edades tempranas (antes de los 20 años). La Promiscuidad se da por una inadecuada e insuficiente información que genere conciencia sobre los riesgos que pueden provocar tener varias parejas sexuales aumentando el riesgo de padecer una ETS. El uso incorrecto del preservativo o la ausencia del mismo en todas las relaciones sexuales, predisponen al contagio del VPH y ETS. La higiene es otro factor de riesgo para la prevalencia de toda clase de infecciones. La falta de higiene en la región genital masculina, provoca la acumulación de esmega, generando la proliferación de microrganismo lo cual puede albergar el agente patógeno causante del VPH. Alcoholismo, tabaquismo, drogadicción y abuso de medicamentos son factores fundamentales para la prevalencia de infección por VPH. Alimentación con una dieta baja en antioxidantes, ácido fólico y vitamina C, favorece la persistencia de la infección y la evolución de las lesiones intraepiteliales cervicales de primero, segundo y tercer grado, inclusive del cáncer cervicouterino. Existen factores genéticos o efectos colaterales de coinfecciones simultáneas como de otras enfermedades de trasmisión sexual, que sirven de agentes aceleradores de los efectos del VPH tales como el virus de inmunodeficiencia, virus del herpes simple tipo 2 y Chlamydia trachomatis. El uso prolongado de anticonceptivos orales, se vincula con la persistencia de infecciones provocadas por el virus. Los factores culturales tales como algunas costumbres y tradiciones nos enseñan que es un tabú hablar de sexualidad y pocas son las familias que conversan sobre este asunto con sus hijos, por miedo a incitarlos o inducirlos a las prácticas sexuales. En el departamento de Nariño, el Instituto Nacional de Cancerología reportó en el periodo 2002-2006 una tasa ajustada por edades de incidencia anual de cáncer de cuello uterino de 26,4 casos por 100.000 mujeres y una tasa estandarizada de mortalidad de 9,8 por 100.000 mujeres-año. Así mismo, el Registro Poblacional de Cáncer del Municipio de Pasto reporta que en el municipio de Pasto el cáncer de cuello uterino es uno de los más incidentes en mujeres, con una tasa ajustada por edades de 28.5 por 100.000 habitantes en 1998-2002 y de 27.3 por 100.000 habitantes para el periodo 2003-2007. Cifras que ubican a nuestro Departamento como uno de las poblaciones con mayor carga de cáncer de cuello uterino en el país y sus valores se encuentran dentro del promedio de países de Latino América con alto riesgo. La única manera de evitar la infección con el VPH es a través de la abstinencia sexual, evitando completamente el contacto cuerpo a cuerpo con la persona infectada. Sin embargo como el virus está diseminado y la mayoría desconoce su estado de portador viral, el comportamiento de abstinencia es casi imposible. Todo esto explica que la única manera efectiva de evitar la infección, sobre todo por VPH de alto riesgo para generar el cáncer, es a través de la vacunación. Se han desarrollado dos vacunas frente al VPH, éstas protegen de los dos tipos de VPH (16 y 18) responsables de un 70% de los casos de cáncer cervicouterino en todo el mundo. Desde el 2006, la vacuna de Merck, Gardasil®, y la vacuna de GlaxoSmithKline, Cervarix®, han sido autorizadas en más de 100 países en todo el mundo. Por medio de ensayos clínicos, se determinó que las dos vacunas tienen una eficacia de por lo menos el 95% para prevenir la infección persistente por el VPH-16 o el VPH-18, y de al menos el 93% para prevenir las lesiones cervicales producidas por los tipos del virus incluidos en la vacuna cuando se administran a las niñas antes de que inicien la actividad sexual o a las mujeres que no han sido infectadas con estos tipos de VPH. El uso generalizado de la vacuna contra el VPH podría por sí solo reducir las muertes por cáncer cervicouterino en un 50% en el transcurso de varias décadas. Algunas estimaciones prevén una tasa de prevención aún mayor, del 71%, en función de la cobertura vacunal y de la protección cruzada adicional frente a ciertos tipos de VPH no incluidos en las vacunas actuales. Los ensayos clínicos indican que las vacunas contra el VPH son eficaces entre siete y ocho años como mínimo (duración de los ensayos publicados hasta la fecha), pero su eficacia podría durar mucho más, aunque aún no está claro si serán necesarias dosis de refuerzo. Se ha observado que la infección por el VPH aumenta de forma pronunciada inmediatamente después del inicio de la vida sexual activa, la vacuna juega un papel crucial en la protección de las adolescentes durante ese momento de mayor riesgo de infección. Es conveniente que las instituciones educativas en todo nivel, los hospitales y demás instituciones de salud, generen momentos de información y capacitación a su personal en lo referente al tema, con el propósito de prevenir en cierta medida el contagio del VPH. El nivel del presente estudio es de tipo descriptivo de cohorte transversal, de enfoque cuantitativo, cuya población objeto de estudio, está conformada por 185 mujeres y 92 hombres estudiantes de pregrado en la Universidad Mariana, en la ciudad de Pasto. La recolección de datos se realiza con una encuesta de enfoque cuantitativo basado en el modelo de encuesta CAP (conocimientos, actitudes y prácticas), que permite obtener información confiable mediante un cuestionario que permite determinar los indicadores de las variables en relación a conocimientos, actitudes y prácticas sobre la infección por VPH. El objetivo de este trabajo es identificar conocimientos, actitudes y prácticas de la infección por VPH en los estudiantes de pregrado en la Universidad Mariana, Pasto 2016. El modelo teórico se basa en una adaptación de acuerdo al modelo de CAP de Marvin Susser, que se respaldada por los hallazgos de la investigación científica en el área. El estudio busca aportar información sobre los factores que inciden en la ocurrencia de casos en la población objeto de estudio, lo cual permite educar y fomentar prácticas saludables para evitar la infección por VPH. El estudio concluye que la mayoría de los estudiantes corresponden al menor rango de edad que fue de los 18 a 21 años. En su gran mayoría los estudiantes han iniciado su vida sexual antes de los 18 años, por lo tanto, tiene mayor riego de infectarse por VPH u otras enfermedades de trasmisión sexual, pero saben y se apropian del conocimiento acerca de la prevención sobre el contagio del VPH, por tal motivo los universitarios utilizan métodos de barrera como el condón, para evitar el contagio por VPH. En su mayoría los universitarios han recibido oportuna y adecuada información pedagógica en instituciones educativas y entidades prestadoras de servicio de salud en la orientación y prevención del VPH.
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Virus del Papiloma Humano (VPH), Conocimientos, Actitudes y Prácticas (CAP), Estudiantes Universitarios
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