Díaz Gómez, José LuisDevia Pacheco, JavierDoria, SebastiánPacheco, José2026-05-042026-05-042017https://repositorio.sanmartin.edu.co/handle/123456789/692Introducción Las parasitosis ocasionadas por helmintos de ciclo directo afectan a los rumiantes domésticos en todos los países del mundo y se les incrimina como una de las principales causas de pérdidas económicas en las regiones tropicales, debido tanto a la reducción en el consumo como en la eficiencia de utilización de los alimentos. En el caso particular de los pequeños rumiantes, el parasitismo gastrointestinal se considera como una de las patologías que causa las mayores pérdidas económicas por ocasionar disminución de la fertilidad y muerte en animales jóvenes, además de afectar negativamente la tasa de crecimiento, producción de leche y de lana.¹ Los ovinos son animales de producción múltiple siendo capaces de transformar forrajes de calidad baja en productos de gran valor, como son la lana, carne y otros subproductos. En la explotación ovina se utilizan especies capaces de aprovechar los recursos naturales mediante el pastoreo. Sin embargo, diversas prácticas de manejo favorecen la infección por nematodos gastrointestinales en ovinos, lo que limita el desarrollo de la industria ovina, debido a bajas en la productividad.² La mayoría de los ovinos son propensos a infecciones parasitarias comunes, debido a que su reproducción y cría se realiza de forma colectiva; siendo los nematodos del grupo de los trichostrongilos los parásitos más frecuentes en los apriscos. Estos representan una amenaza para los animales domésticos, ya que causan pérdidas de sangre y proteínas plasmáticas en el tracto gastrointestinal, alteraciones en el metabolismo proteico, reducción de minerales, depresión en la actividad de algunas enzimas intestinales y diarrea. En el caso particular de los pequeños rumiantes, las infecciones por parasitismo gastrointestinal (PGI) afectan la salud y repercuten en la productividad de los sistemas de producción.³ Según cifras de la FAO (2006) citadas por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia, el inventario ovino-caprino mundial ubica a Colombia en el puesto 63 de los productores, después de países como China para el caso de la producción ovina; y Australia, Nueva Zelanda, India e Irán en referencia a la producción caprina; considerados estos como los mayores productores a nivel mundial. A nivel nacional la actividad productiva está distribuida en todos los departamentos; siendo más intensiva en los departamentos de La Guajira, Magdalena, Atlántico, Bolívar, Sucre y Córdoba; además, los departamentos de Santander, Nariño, Putumayo, Cesar y el altiplano Cundí-boyacense registran niveles importantes de producción de pequeños rumiantes. El endoparasitismo por nematodos es una de las causas más importantes de baja productividad y disminución económica de los sistemas pecuarios ovino-caprinos del mundo en general y de Colombia en particular. Los parásitos pueden alterar el bienestar animal y, por tanto, los niveles productivos de las fincas, independientemente del sistema productivo, aunque con una aparente relación con el sistema de manejo bajo pastoreo. Estas infecciones tienen efectos directos sobre la ganancia de peso, el desarrollo corporal, el comportamiento reproductivo y la producción de leche, así como efectos indirectos tales como la subutilización del recurso forrajero y la predisposición a enfermedades, además de los costos implicados en los tratamientos del animal que generan mayores gastos en la producción, reduciendo la rentabilidad.⁴textesatribucionnocomercialsinderivarHaemonchus contortusNematodos gastrointestinalesOvinosParasitismo gastrointestinal en ovinosEpidemiología veterinariaPrevalencia y factores asociados a Haemonchus contortus en ovinos del corregimiento San José de Saco - Atlántico durante la época lluviosa de 2017Trabajo de gradoAcceso Abierto