González Martínez, Luis EduardoEraso Santander, María AlejandraJurado Quiroz, Andrés Julián2026-05-122026-05-122020https://repositorio.sanmartin.edu.co/handle/123456789/824El presente trabajo de investigación se enmarca dentro de su principal objetivo que es caracterizar las ocurrencias de las patologías en comunidades prehispánicas de Colombia. Esta caracterización parte de los estudios bioantropológicos realizados y que se encuentran publicados en la literatura científica, con el fin de contextualizar los territorios más afectados por ciertas patologías y de esta manera identificar y clasificar las patologías recurrentes. Es importante mencionar que el estudio de restos óseos en comunidades prehispánicas ha ido cobrando importancia en el territorio colombiano al aportar nueva información respecto a la salud, la enfermedad, afinidades biológicas, microevolución, comportamiento y en general el entendimiento y conocimiento de la forma de vida de nuestros antepasados. Estas áreas ayudan a comprender una variedad de temas, como la reconstrucción del perfil biológico, es decir, características como la edad de muerte, el sexo, la ancestralidad, la estatura, rasgos individuales. (1) La llegada de los europeos ha creado un grupo de sociedades indígenas que comprenden, cambian su entorno y se ajustan según sus características y necesidades, con una profunda visión para interpretar y ordenar el mundo de acuerdo con sus carencias, donde humanos, animales y plantas participaban del flujo de energía. La enfermedad se la entendía como materia energética , las sociedades indígenas intentaban evitar comportamientos que alteren el equilibrio, por lo tanto las medicinas tenían la perspectiva holística, integral y ecosistémica, Además, analizaron el comportamiento de los agentes patógenos y desarrollaron prácticas terapéuticas que maravillaron a los europeos en el siglo XVI como por ejemplo el chulco para el cáncer; la quinua para los fríos y calenturas; el cardo santo y el muelle para el dolor de muela; el lulo para el tabardillo; el coralito para el carate; el guarumo para la quebradura de huesos; los piñones como purgante y el achaque de gota; los árboles locos para el tullimiento; la otova para la sarna; la caraña para confortar la cabeza; el currucay para madurar tumores y expeler los espasmos; el caucho para la hidropesía; la viravira y el trébol para los riñones; la palitaria, espadilla, pimpinela y abrojo, consideradas de alto poder curativo. Estas plantas medicinales eran tan eficaces que deleitaban y refrescaban a los enfermos “sin llamar médico, ni haber menester las boticas; entre muchas otras medicinas naturales que contribuyeron a el bienestar de la salud de sus comunidades El chamán, curaca, piache, mohán, cumple el papel de regulador ecológico, quien, mediante su conocimiento milenario transmitido de generación en generación debe auscultar las causas estructurales de la enfermedad, comunicarse con los espíritus dadores de la energía y recetar los respectivos remedios, que incluyen no solamente plantas medicinales, sino también recomendaciones para una conducta social más armónica. (2) Estudiar las enfermedades que padecían los antiguos pobladores de Colombia, los tratamientos utilizados para curarlos y sus condiciones de vida, no solo es muy útil desde una perspectiva histórica si no para desvirtuar o corroborar ciertos planteamientos de los cronistas españoles de los siglos XVI-XVII y viajeros europeos de los siglos XIX-XX sobre las sociedades indígenas. La recuperación de esta memoria sirve de referente para contribuir a la solución de problemas contemporáneos, como la desnutrición, la pobreza, la violencia, el excesivo crecimiento demográfico, la contaminación y el agotamiento de los recursos no renovables que azotan a este país.textesatribucionnocomercialsinderivarBioantropologíaPatologías prehispánicasPaleopatología en ColombiaLas enfermedades de las comunidades Prehispánicas e Indígenas en ColombiaTrabajo de gradoRestringido