Díaz Gómez, José LuisMorán Mejía, María Margarita2026-05-082026-05-082017https://repositorio.sanmartin.edu.co/handle/123456789/779Introducción. La rabia es una enfermedad viral con una mortalidad del 100 %, pero evitable mediante la vacunación (“100 % mortal, 100 % prevenible”). En alrededor del 95 % de los casos humanos la transmisión está causada por la mordedura de un perro. En la conferencia internacional sobre estos aspectos, en diciembre de 2015, se concluyó que es posible aspirar a la eliminación de la rabia en el mundo hacia el año 2030. Esta enfermedad se clasifica como zoonótica, es decir, que se transmite del animal al hombre. La infección se da por la saliva del animal infectado con el virus al morder a la persona o al lamer mucosa o piel con heridas, como sostuvo Celsus en el siglo I d.C., que la saliva contenía el veneno de la rabia, y se ratificó a través del tiempo. A nivel nacional han disminuido los casos de rabia, no obstante, la Región Caribe está dentro de las zonas con más casos, teniendo los más recientes en el departamento del Magdalena. Los ataques de caninos a humanos se presentan con frecuencia por muchas variables; en ocasiones son provocados por los humanos al no respetar el espacio del animal y no tener en cuenta la actividad, el rol fisiológico, el estado de salud y mental que ejerce en su momento. La respuesta de los caninos a muchas situaciones complicadas cuando conviven íntimamente con los humanos puede tornarse proclive a la agresividad, tanto por parte del canino como por parte del humano. Para ello se debe entender el comportamiento animal, ciencia llamada Etología, cuyos objetivos son diagnosticar, tratar y prevenir los problemas de comportamiento de los animales domésticos. La etología en la sociedad es una ciencia poco considerada para la convivencia armónica entre humanos y animales, lo que lleva a que los animales sufran las consecuencias de la mala interpretación de sus actos, comportándose de manera defensiva y ocasionando accidentes, provocados en la mayoría de los casos por los humanos. El comportamiento de los animales tiende a relacionarse con la actividad socioeconómica y cultural de la zona donde habitan. En las visitas de seguimiento de casos se observa el entorno con distancia prudente para no interferir en sus actividades, y así determinar la causa de su comportamiento que llevó a la agresión, es decir, si el animal es agresivo o está enfermo y si puede ser sospechoso de rabia. Lo anterior constituye un problema de salud pública, por lo tanto, se debe realizar control y vigilancia de los casos. De la mano con el control del plan de contingencia para la prevención contra la propagación del virus está la tenencia responsable de mascotas, teniendo en cuenta que el perro es un animal doméstico que convive íntimamente con el humano y depende absolutamente de su amo para asegurar bienestar y supervivencia. El humano es responsable de notificar las agresiones y dirigirse a los establecimientos de atención médica inmediata, para realizar el seguimiento de los casos, evitar brotes de rabia y tener el número real de casos en la base de datos, determinando la incidencia de animales mordedores y demás variables de importancia epidemiológica. En el departamento del Magdalena, específicamente en el Distrito de Santa Marta, no hay antecedentes de estudios sobre incidencia de mordedores.textesatribucionnocomercialsinderivarRabiaZoonosisAgresiones caninasIncidencia de agresiones rábicas por mordedura de caninos (Canis lupus) a humanos en el Distrito de Santa Marta D.T.C.H. en el periodo de enero a septiembre del año 2017Trabajo de gradoRestringido